El periodista de YA Julian García Candau escribió este artículo que fue recogido por la revista Athletic en su número 9, de fecha 10 de septiembre de 1973.
Era el verano que precedía a la temporada en que el Athletic celebraba su 75 Aniversario y el año también en que, por primera vez, iban a jugar extranjeros – aparte delos famosos oriundos – en la liga española.
“Viejo, bueno y grande”. Este podría ser el lema del Athletic de Bilbao. Este podría ser el lema de un club grande, ejemplar y señor que cumple ahora su LXXV aniversario. El Athletic es en tiempo presente la vieja estampa del fútbol más clásico que en España pueda existir. Pienso, y creo que no me equivoco, que la celebración bilbaína no es en estos momentos un festejo que deba ceñirse absolutamente a la afición de San Mamés. La conmemoración del ”bocho” debe ser compartida por toda la afición española. Justo en estos instantes, cuando la pasión todavía no ha acudido a las gradas, por encima de todo, debe quedar bien patente la simpatía que casi todos sentimos por la entidad rojiblanca.
He dicho más de una vez y no me importa repetirlo, que un referéndum, a nivel nacional, daría una mayoría absoluta de simpatizantes al Athletic. Es indiscutible que existen clubes con enormes y quizá inalcanzables méritos, pero es evidente que nadie presenta un historial más entrañable que el Athletic, ni nadie puede sentirse tan orgulloso de ser el genuino y auténtico cuidador de la cantera regional.
Yo mismo he defendido, por el bien del espectáculo futbolístico, la necesidad de la importación – por el espectáculo y por las constantes ilegalidades que se producían con las normas anteriores -, pero en el fondo, reconozco que sería quizá más emotivo e interesante el que cada equipo se nutriera de su propia cantera, pero, ante la imposibilidad de que esto pueda producirse, hay que aceptar el libre comercio y aplaudir al Athletic por mantener la tradición.
Los bilbaínos disputan su torneo a partir del lunes. Lo importante no es en este caso que conquisten el trofeo. Lo que importa es que el motivo sea la ocasión para que todos nos sintamos unidos en la conmemoración con ese club “zarra,on andia”; viejo, bueno, grande.