Vicu vuelve a sus crónicas después de unas semanas de ausencia para contarnos sus vivencias de un Athletic – Sporting que nos sitúa en quinta posición de la tabla. ¡Que no pare la fiesta!
Por favor, que esta vez no nos pinchen el globo. Los orgullosos pechos rojiblancos hinchados como un globo ante un equipo que empieza a tener muy buena pinta no pueden volver a deshincharse. Ya han sido varias veces las que amagamos pero no terminamos de dar como para volver a caer en otra frustración.
El año pasado, a falta de muy pocas jornadas, estábamos con plaza UEFA segura y a tiro de Champions. Y, después, nada de nada.
En el 2009 tocamos la gloria de un nuevo título copero con la yema de los dedos pero el Barça nos puso en nuestro sitio. Gran fiesta pero, al fin, otra decepción.
Esta vez debe ser la buena. Los cinco últimos partidos ligueros saldados con un empate (triste pero empate) en Málaga y cuatro victorias. Los tres últimos partidos – Hércules, Atlético de Madrid y Sporting – haciendo además un fútbol que, a ratos, invita a soñar.
El sábado pasado en San Mamés hubo momentos en que volvimos a sentirnos verdaderamente orgullosos de nuestro equipo. Una banda derecha de calidad con David López que vuelve a ser el gran jugador que fue en Osasuna y un Iraola que no se cansa de demostrar su clase. En el centro del campo Gurpegi en su mejor temporada y un Orbaiz que volvió a ser el de sus mejores días, enviando pases de 40 metros a la bota de un compañero desmarcado. Delante el Toquero lehendakari de las mejores tardes que se empeña en demostrar jornada a jornada que es mucho más que pulmón y entrega. Es un gran jugador, indispensable en este equipo porque obliga a pelear a todo el grupo, invita a adelantar líneas, acosar la salida de balón del contrario. En definitiva, contagia su trabajo destajista al resto de sus compañeros. Y últimamente además golea.
Y en la banda izquierda puro lujo. Dice Vicen, nuestro presi, que Muniain ya está por encima del Kun Agüero y solo por debajo de Messi en la importancia que tiene para su equipo. Yo no sé si es para tanto pero, desde luego, estamos ante lo que parece ser la nueva estrella rutilante de un Athletic en otra dimensión a la que hemos conocido hasta ahora. No es casualidad que con Muniain en el campo el Athletic decide jugar la pelota y no buscar a Llorente de forma directa una y otra vez. No es casualidad que los del centro del campo le busquen una y otra vez para que inicie la jugada de ataque invitándole una y otra vez a irse de su par y buscar huecos en la defensa contraria. No es casualidad que hasta Caparrós haya comprendido que con Munian en el campo jugamos a otra cosa.
El sábado pasado Iraizoz no sacó ni un solo balón en largo. Tampoco es casualidad. Es que ahora el equipo quiere jugar, los futbolistas se ofrecen, intentan jugadas que antes ni se atrevían a pensar en hacer.
Dicen los de siempre que todo este cambio se lo debemos a Caparrós y abogan porque se le renueve. Yo no estoy en absoluto de acuerdo. Hemos tardado cuatro largas temporadas en ver un poquito de fútbol en San Mamés.
Pero hoy no voy a entrar en la pelea. Voy a disfrutar volviendo a ver la clasificación, recordando la gran jugada del segundo gol del sábado y preparando la maleta para el asalto al Nou Camp. La Peña Athletic Sestaotarra estará en Barcelona viendo el primer triunfo del Athletic en ese campo en la era moderna.
No me olvido. Entre medias está el Mallorca. Pero ese equipo ya no es de nuestra liga. Ni siquiera está en puestos UEFA.