Las crónicas de la Peña

... y  Amorebieta  se cargó el partido

Vicu vuelve al puesto de comentarista para analizar el partido del pasado sábado entre Athletic y Barcelona. Siempre nos quedará la duda de cómo hubiera sido el partido sin la expulsión de Amorebieta pero el resultado es inamovible. A intentar recuperarse de cara a Valencia.

Lo voy a decir muy claro: Amorebieta me desespera. Me da igual si la entrada fue de tarjeta amarilla o de roja, si yo fuera el árbitro también le hubiese expulsado porque la entrada, en directo, me pareció de roja clara y después de ver mil repeticiones entiendo perfectamente que fuese expulsado.

No entiendo a los medios de comunicación de Bilbao ni a muchos aficionados empeñados en  echar las culpas al árbitro cuando sólo hay un culpable: Fernando Amorebieta. La entrada era totalmente innecesaria. Es un jugador de primera división con la suficiente experiencia como para saber que tenía mil opciones de enmendar su error – recordemos que todo parte de un pésimo control suyo – sin tener que entrar con la aparatosidad que lo hizo. Pudo encimarle, tratar de recuperar el balón tratando de cotar el avance de Messi, incluso agarrarle de la camiseta porque eso hubiese supuesto una tarjeta amarilla, nunca la roja. No nos pongamos vendas en los ojos ni hagamos trampas en el solitario. Sólo hay un culpable y recordemos que no es la primera vez que la arma. Este chico va sobrado por la vida y su falta de cerebro jugando al fútbol me llega a parecer insultante. Se cargó el partido, sin más.

 


Es muy posible que sin la tan comentada jugada todo hubiese sido igual.  Este Barcelona está a años luz futbolísticamente de este Athletic y de, prácticamente, todos los demás equipos.  Estoy prácticamente convencido que el Athletic habría perdido hasta con 11 pero eso nunca lo sabremos por culpa de nuestro número 5, el casi internacional con España y casi internacional con Venezuela.

Se me hace muy difícil hacer un balance del partido sin tener en cuenta la jugada porque fue decisiva. Hasta entonces – recordemos, minuto 35 de la primera parte – el Athletica había pasado muchos agobios (tiro al poste de Villa, mano de Iraizoz a un tiro de Keita totalmente sólo delante del portero …), pero también es cierto que en los últimos minutos de esa primera parte había comenzado a sacudirse el agobio y estaba empezando a controlar mejor el partido. Hasta el fatídico minuto 35.

Después poco que contar. Era cuestión de tiempo. Contra este Barcelona es imposible jugar a la heroica más de una hora. Hubo un momento, cuando Javi Martínez mandó el balón al poste nada más comenzar el segundo tiempo aún con 0-0, que muchos pensamos que, de haber sido gol, podríamos vivir una reedición del último Athletic- Real Madrid, cuando aguantamos 88 minutos defendiendo. Pero el sábado no era el día. Jugada de tiralíneas y Keita hace el 0-1. Disparo desde fuera del área de Xavi, tropieza en un defensa nuestro y 0-2. Todo parecía decidido y aún tuvimos una llamita de esperanza cuando después del 1-2 tuvimos una falta en el centro del campo y todos a rematar. Pudo ser el 2-2 pero de ese contraataque lo que llegó fue el definitivo 1-3.

Hoy no voy a hablar de Caparrós aunque no entendí los cambios. No sé porqué dejó en la caseta a Orbaiz ni porqué no dio entrada a Muniain que era el único que podía provocar faltas que nos permitieran el gol a balón parado, porque de otra forma estaba claro que era casi imposible. Pero esta vez, pese a todo, no voy a culpar a Caparrós de la derrota porque ésta sólo tuvo un culpable: Fernando Amorebieta.

No estaría nada mal que además de los partidos de sanción que le impongan, el propio cuerpo técnico decidiera darle unos cuantos partidos en el banco de los suplentes, a ver si se le van bajando los humos y se da cuenta del daño que le hace al equipo su forma de jugar tan al límite de todo.

Mi último lamento va esta vez contra la afición. La tan valorada afición de San Mamés. ¿Por qué los pitos a Iniesta?. A mi ni me va ni me viene este jugador, su gol en el mundial no me ha hecho más rico, pero recriminarle que por su culpa le expulsaran a Amorebieta me parece muy fuerte. Que cada aficionado que le silbó piense qué hubiese pasado si esa misma entrada se la hace Pujol a Llorente. ¿No hubiese hecho nuestro 9 lo mismo? ¿no nos hubiese parecido justa la expulsión?.

Como diría Terol, a mi ni me va ni me viene, pero es por comentar.


Así no

Vuelven a hacer tándem cronístico el presi y el secre para traernos sus impresiones sobre la derrota del Athletic a pies del todopoderoso Barcelona. veremos que coinciden en gran parte de su análisis.

Los síntomas eran buenos, sábado a la noche, lluvia durante toda la tarde, campo muy pesado, y en definitiva ambiente espectacular para el clásico en San Mames. Pero solo fueron eso: síntomas.

El partido no comenzó bien, el Barsa dominaba y tenía el balón, como siempre; pero además creaba manifiestas ocasiones de gol con una facilidad pasmosa. En el primer cuarto de hora, ya tuvieron al menos tres clarísimas para finiquitar el partido. En este comienzo, tuvimos suerte de no encajar goles.

Después de pasar este bache, nos quitamos ese dominio tan claro del Barcelona, salimos de nuestras posiciones defensivas de partida y empezamos a ver las cosas de otra manera. Pero cuando mejor estaba el partido para el Athletic, todo se fue al traste; nos quedamos con 10 jugadores por la expulsión de Amorebieta, y se esfumaron todas nuestras ilusiones. Si ya es muy difícil competir con el Barsa en las mismas condiciones, con inferioridad numérica es imposible, al menos para nuestro equipo. No sé que les sucede a otros, pero nosotros con un jugador menos, dimos la impresión de ser un equipo de inferior categoría. Es un poco duro decirlo, pero hay una diferencia bestial entre el Athletic y el Barcelona de estos últimos años.

No hubo por tanto, más remedio que esperar a que tarde o temprano el Barcelona acertara con la portería, sin que nuestro equipo hiciera otra cosa que pelear y defenderse achicando las numerosas vías de agua que los comandados por Xabi saben encontrar. Una tras otra fueron cayendo ocasión tras ocasión, hasta que llegaron los dos goles “cules”. El posterior gol rojiblanco nos hizo concebir esperanzas durante un par de minutos, pero no podo ser.

Este es en líneas generales el resumen del partido, tal y como lo vi desde San Mames y al que me gustaría añadir dos o tres detalles que me llamarón la atención:

1.- Resaltar la impresionante la salida de Valdés hasta el límite de su área, en el último bombeo en saque de falta de Iraizoz. Hay que tener valor y ser un impresionante portero, para tal y como estaba el partido, en el tiempo de descuento, salir hasta el borde del área a por ese balón con la cantidad de jugadores de los dos equipos que por allí se encontraban. Detalle de un gran portero.

2.- El asunto Llorente. Otra vez, y ya son incontables, que perjudica claramente al equipo, por su afán de protagonismo para realizar gol. Minuto 6 de partido, contraataque del Athletic con Llorente conduciendo el balón, le apoyan a la izquierda hasta dos jugadores rojiblancos, a los que con un pase fácil puede dejar uno contra uno con el portero rival. Decide recortar hacia el centro, buscando el regate para disparar a gol. Resultado: ocasión perdida por exceso de protagonismo, por querer salir en los telediarios del día siguiente por haberle marcado al Barcelona. Cada partido jugado realiza una acción de este tipo. ¿Hasta cuando se lo va a permitir su entrenador?.

3.- Expulsión de Amorebieta. Vi la jugada en el campo, después la he vuelto a ver repetida tres o cuatro veces más en la “tele”; y de verdad que no entiendo como hay gente que considera la entrada de tarjeta amarilla. A mi entender es una acción de tarjeta roja directa, sin ninguna justificación. Una entrada en la que puede producir mucho daño al rival, y cuando hablo de mucho daño, me refiero literalmente a romper la pierna del contrario. No es la primera vez, ni la segunda, ni lo que es peor, será la última en la que Amorebieta la arme. Tenemos que responsabilizar a Amorebieta de sus actos, no a Iniesta. Aparte de saltar para que no le rompan la pierna. ¿Qué mal hizo Iniesta en el partido para que se le silbara en cada balón?  Es curioso, igual los mismos que le silbaron, le habrían aplaudido si hubiera salido en camilla lesionado en esa entrada.

De verdad que no entendí la reacción de San Mames. No me gustó nada, ha sido uno de los días que con peor sabor de boca he salido de la Catedral. Me pareció un poco menos Catedral. Por eso después de ver el lema de la jornada de huelga del día 29, me pareció muy apropiado para el titulo de esta crónica: ASI, NO

Comentarios