Vicu trae la previa del último partido del año. Una nueva y buena oportunidad de romper la mala racha fuera de casa y traerse los tres puntos. Sería un buen regalo de Navidad para toda la familia rojiblanca. Que así sea
A mi personalmente me da un poco de vergüenza ver que en todo el año 2010, contando la última parte de la temporada pasada y lo que va de ésta, el Athletic sólo ha sido capaz de conseguir una victoria fuera de casa. Fue en Alicante en la primera jornada de esta temporada, allá por los calurosos días de agosto. Ya ha llovido desde entonces.
No entiendo porqué no le damos importancia a este dato. Es cierto que nos hemos asentado en San Mamés. En lo que va de temporada sólo hemos doblado la rodilla ante el todopoderoso Barça y ante un Atlético de Madrid que le pillamos en su mejor momento. En casa lo estamos llevando bien pero lo de fuera es para hacérselo mirar. Un equipo que aspira a pegarse por entrar en la lucha europea no puede conformarse con una victoria y un pírrico empate cuando tiene que hacer la maleta para jugar.
Los optimistas comentarán que hemos tenido que lidiar con los gallitos: Real Madrid, Valencia, Sevilla, Villarreal. A mi no me vale. De entrada, en Sevilla, desde que nos ganaron a nosotros no han vuelto a vencer en casa. En Valencia hicimos una primera parte patética – como ayer con el Español – y de Madrid y Villarreal salimos goleados. Aparte de que me niego a olvidar el ridículo de Anoeta.
Estamos salvando los muebles con los partidos de casa y ya hemos visto en los dos últimos – Osasuna y Español – que en cualquier momento se agota el crédito y los contrarios se llevarán algún punto de la Catedral.
Por eso hay que ganar fuera. Por eso y porque creo que hay equipo para algo más de lo que estamos logrando fuera de San Mamés.
Y que no me hablen de ansiedad, como he leído a nuestro míster en algún medio. Ansiedad es tener que ganar porque se nos está quemando el culo con el calor del descenso. Ahora no tiene que haber ansiedad. Lo que tiene que haber es mejor fútbol fuera de San Mamés. Mejores planteamientos, mejores decisiones desde el banquillo y más voluntad por vencer. Porque lo que a mi me parece – igual es que soy muy mal pensado – es que ni los jugadores ni los técnicos afrontan los partidos de igual forma si se juega en Bilbao o fuera.
Valencia y el Levante debe ser un buen sitio para romper la racha. Un Levante que anda por los puestos del miedo pero que tampoco está aún con la soga al cuello lo que, a mi modo de ver, nos beneficia ya que para ellos tampoco es el partido de su vida.
Los más comedidos dián que el Real Madrid sólo puedo empatar y que han ganado al Atlético de Madrid y a la Real, entre otros. Pero también es verdad que allçí ya han gando el Sevilla, el Villarreal y el Depor.
Además si nos empiezan a temblar las canillas por jugar contra el Levante, ¿a quién pensamos ganar fuera?