Las previas de la Peña

¿Y si ganáramos?

Vicu nos envía la previa de otro Real Madrid – Athletic. Un partido en sábado a las 10 y en abierto por televisión para que todos lo vean. Venga leones, es una gran oportunidad para demostrar a la gente que el león vuelve a rugir.

Uno de mis mayores disgustos futbolísticos infantiles fue un Madrid – Athletic que acabó 3-3. Era el comienzo de los años 70, cuando los partidos sólo se veían “por la radio”. Recuerdo que Pavic – el entrenador yugoslavo con el que se ganó la Copa al Castellón – entrenaba al Athletic. A mis 10 años escasos – no sé si aún los había cumplido – mi padre ya me había aleccionado que los derbis del Athletic eran sólo contra el Madrid. Que lo de la Real Sociedad era una “mariconadilla” de vecinos. El único rival de enjundia era el Madrid. Ni siquiera el Barça. Así que cada temporada, cuando llegaba la cita en San Mamés o en Chamartín, yo me empezaba a poner nervioso el lunes a la mañana.

Recuerdo aquel partido en especial porque era la primera vez que, en mi memoria, íbamos a ganar al Madrid en Chamartín. Estábamos en la cocina oyendo la radio – como todos los domingos –, faltaba menos de un cuarto de hora para terminar el partido y el Athletic ganaba 0-3 en un partido memorable, según decía el speaker (que era como llamaban entonces a los locutores de radio). Yo llevaba pegando saltos por la cocina desde el 0-1 que había metido Lasa. De los otros goles no me acuerdo pero del primero estoy seguro que fue él. Hasta mi padre, que era don Agonías, estaba ya como loco porque un 0-3 a falta de menos de un cuarto de hora era imposible remontar. Y en menos de 10 minutos empataron. Recuerdo como si fuese ayer el silencio que se hizo en mi casa y los lagrimones que me empezaron a caer a mi pese a los esfuerzos por contenerme. Parecía imposible pero  tampoco ese año ganábamos al Madrid.

Después ha habido de todo, pero casi todo malo. Un 2-4 increíble, otro empate a 3 que éste si supo a victoria porque fuimos todo el tiempo remontando y el 1-2 de Etxebe en el año de Stepanovic. Pero cuántas derrotas amargas. Aún me escuece recordar aquel 7-1 con Senekovitch o las goleadas que nos metía el manito Hugo Sánchez cada temporada.

Por eso, cada temporada, cuando se acerca el “derbi de mi padre”, además de acordarme de él, me vuelven a sudar las manos como cuando era crío. Lo primero que piensas es “que al menos no humillen”, pero cuando se va acercando el día del partido empiezas a animarte y, desde el fondo del corazón – con la cabeza es imposible – te sale un “¿y si toca ganar este año?”.

Cuando era crío nunca dudaba de que el Athletic era capaz de ganar en Madrid. Casi nunca lo hacía pero yo tampoco nunca dudaba. Hace años que no dudo, simplemente no me lo creo, pero quiero volver a pensar que el Athletic puede ganar en cualquier campo. O al menos intentarlo. Jugarles de tú a tú.

Eso espero de este sábado. Ver a un Athletic orgulloso de sí mismo, convencido de que puede ganar, de que sale a ganar, de que quiere ganar. Luego el partido será cómo sea pero quiero ver a un Athletic convencido de que el Madrid deberá jugar muy bien para ganarle. ¿Es mucho pedir?

Ya he dicho que para mi padre el Madrid era el enemigo a batir. No había otro. Para él la historia del fútbol español era un mano a mano entre ambos, con el Barça de convidado en algunos años pero en el que cada temporada, Madrid y Athletic se jugaban el honor entre ellos. Las cosas que se maman de niño quedan siempre en ti. Por eso, para mi, Chamartín es siempre el campo en el que quiero ganar. En el que la victoria me sabe mucho mejor.

Prefiero hablar de recuerdos porque la realidad es lo que es. Hoy en día entre el Athletic y el Madrid media un abismo. Un abismo de millones, de calidad en los jugadores, de historia reciente. Mouriño, Ronaldo y compañía aparecen más en los telediarios que Zapatero o el hombre del tiempo. Hay una guerra mediática entre Madrid y Barcelona y los otros 18 equipos somos convidados de piedra, partidos que hay que ir pasando hasta llegar al partido del siglo de cada media temporada: Barça – Madrid.

Este sábado, al filo de la medianoche, quisiera sentarme en mi cocina y evocar aquella otra de mi niñez, apagar la radio y decirle a mi padre: no nos han empatado, no han podido con nosotros. ¿Por qué no? Vamos Athletic.


Comentarios

  • vicen
  • 16/11/2010 11:41

Sentimental y preciosa previa. Como se nota que tenemos ya muchos años. De todas formas, yo confió muchísimo en este partido, siempre y cuando el colegiado no la prepare como el año pasado.