Vicu acerca su visión de la previa de un nuevo Villarreal – Athletic en el que las estadísticas presentan un panorama lúgubre. A ver si esta vez es la buena y nos traemos los tres puntos.
Los amarillos se nos dan bastante mal en el Madrigal. Llevamos seis temporadas seguidas hincando la rodilla. Seis derrotas más o menos dolorosas, en especial la última, donde Iraola desaprovechó un penalti para empatar el partido en los minutos finales.
La última victoria fue hace siete temporadas y recuerdo que metió el gol del 0-1 definitivo un tal Jonan García. ¿Os acordáis de él?
El Villarreal perdió el primer partido de esta Liga en Anoeta después de desperdiciar más de seis jugadas claras de gol. Después sólo dos empates. El primero ante el matagigantes Hércules (2-2) y el último el pasado domingo en Gijón donde empató de penalti en el minuto 94. Todo lo demás han sido victorias. En casa, cuatro de cuatro , sin encajar aún un solo gol.
Vamos como para echarse a temblar. Entre su trayectoria en casa en esta liga y el pasado histórico del Athletic en el Madrigal en las últimas temporadas parece ridículo perder un doble en la quiniela y malgastar una variante.
Por eso precisamente estoy convencido de que vamos a ganar. Para cambiar el rumbo de la estadística. Para encarecer la quiniela, para ver que ¡por fin! sabemos ganar a un gallito. Me cuesta llamar grande a un equipo que lleva poco más de 10 años en la élite. A un equipo le hace grande su historia y la del Villareal en primera es aún muy escueta.
Para mi el partido del domingo es muy importante. Me empieza a gustar la alineación del Athletic con Muniain y Susaeta en bandas. Empiezo a mal acostumbrarme a ir a San Mamés sin miedo a perder, casi con la seguridad de que vamos a ver ganar a nuestro equipo. Pero nos falta el paso al frente que da codearse con los de arriba. Este año hemos jugado de tú a tú al Valencia en el segundo tiempo y al Sevilla. Pero en ambos casos finalmente se perdió. En esta primera vuelta sólo nos quedan Villarreal y el Bernabeu para demostrar que podemos ganar en cualquier campo. Lo dicen los jugadores y yo empiezo a creérmelo pero la realidad dice que con los de arriba no, que fuera de casa seguimos siendo un equipo blandito en defensa, fácil de golear. Hoy he leído en el periódico que en todo el año 2010, entre la tenmporada anterior y ésta sólo se ha ganado fuera de casa al Hércules. Un poco fuerte para un equipo que aspira a plazas europeas.
Lo tenemos todo en contra. La historia y la estadística. Por eso toca ganar.