He llorado esta mañana cuando me he enterado. A ratos sigo llorando. Ahora mismo, lo estoy haciendo.
Le vi jugar, pero no me acuerdo si lo hacía bien o mal. Me explico:
tenía que ser muy bueno; si llego a jugar en el Athletic 318 partidos.
Me refiero, a que no se si era de los de clase y elegancia, o de los de
brega y pelea. No me acuerdo. Cuando lo vi jugar, no tenía capacidad
para juzgar estas cosas. Cuando el debuto, yo tenía 8 meses de vida.
Me acuerdo de la final del Elche, de la primera alineación de mi
Athletic (Iribar, Sáez, Etxebarria, Aranguren, Larrauri, Igartua,
Argoitia, Uriarte, Arieta, Clemente y Rojo); de eso si me acuerdo. No me
acuerdo, de cómo jugaba, de sus características futbolísticas. Qué más
da. Todos ellos eran mis ídolos. El era uno de mis ídolos. Luego lo fue
más. Fue el más de mis ídolos. No por su futbol, sino por su humanidad,
por su ironía, por su sentido del humor. Aquéllos que tuvieron la suerte
de estar solamente un rato con él, saben de qué hablo.
Volvió a su Athletic para ser el máximo responsable, el manager general.
Por motivos profesionales coincidimos. El quería hacer obra en su casa
de Portugalete y yo trabajaba en el Corte Inglés realizando reformas. Mi
jefe me dijo: “ha venido uno del Athletic para hacer una reforma;
atiéndele”. Era Txutxi. Me hizo una ilusión terrible. Estuvimos junto a
su mujer Nati, durante 4 o 5 meses todos los días en contacto
permanente. No se para él, pero para mí llego a ser mi amigo. Fue, mi
mejor cliente, el más elegante, el más caballero, el más autentico.
Yo entrenaba al Gallarta en 1ª regional y estábamos compitiendo por el
ascenso. Todos los lunes a las 8 de la mañana, me preguntaba con su
ironía habitual: Qué, ¿ayer cerrojazo? Habíamos empatado a cero fuera de
casa, ¿Qué pasa, Vicen, amarrategi?. Se preocupaba de leer El Correo
todos los lunes a primera hora, para ver que había hecho el Gallarta. Se
sabía hasta el calendario que nos quedaba para finalizar la
competición. Yo alucinaba. Él era el “jefe” del Athletic, con el equipo
en bastantes problemas, y era capaz de seguir al Gallarta, su calendario
y de preocuparse por mi equipo. Charlábamos de nuestra pasión: de
fútbol, de jugadores, de equipos, de entrenadores, de campos, de su
Portugalete, de su Sestao. Siempre le gustaba recordar que había jugado
en el Sestao Juvenil.
Acabamos la reforma de su casa, y todo fue agradecimientos; todavía me
acuerdo de su invitación a comer donde “Rogelio”. Fue imposible que
pagara “El Corte Inglés”. Nos invitaban Txutxi y Nati, a Vicente y
Lucía. Según él, nada tenía que ver con la empresa. Era algo personal.
Hace aproximadamente 2 años, con la locura de la creación de la peña,
Vicu me comento que su hermano le conocía y que le podíamos llamar para
organizar el asunto. Le dije: “queda con él, y dile que va el entrenador
del Gallarta”. Por supuesto, que se acordaba de Vicen. Estuvimos
tomando una coca-cola o un cubata, no me acuerdo bien, en Portu. El
organizo todo: “yo llamo a Fidel, a Clemente, contar con Jabo, hablo con
Zubiaga, contar también con Jaburu”. Su mayor preocupación era que no
se olvidara de avisar a alguien, sobre todo si eran de Sestao:
“¿Beitia?, ¿Madariaga? ¿Etura?. Que no se nos olvide nadie, que luego no
me hablan en varios años”. Luego, con su buen humor e ironía nos
vacilaba: “¿Y vosotros, a quien vais a llamar, si lo hago yo todo?”
La comida que celebramos en el txoko Zilin – Kiri, con todos los
exjugadores fue inolvidable, y se la debemos a él. El día de la
Presentación de la Peña en la Plaza San Pedro, también. Sin él, hubiera
sido imposible. Nos dio las gracias por la invitación, nos dijo que
habían pasado un rato estupendo todos ellos hablando y recordando sus
tiempos de jugadores. Fue una gran satisfacción para todos.
No hace mucho tiempo, le explicaba a mi hijo (espero que realmente lo
entendiera), que eso era el Athletic. Lo que vivimos en el txoko, o en
la presentación de la Peña es parte fundamental del Athletic. No me
imagino a Cristiano, ni a Benzema, celebrando una comida dentro de 20 o
30 años en Móstoles, o en Parla, con una peña del Madrid. Esa es la
diferencia; mis ídolos, si han estado en mi txoko, y en mi Peña
celebrando una comida con todos nosotros. Eso es el Athletic, y espero
que sea durante mucho tiempo.
Espero que los Julen, Urrutia, Etxeberría, o los Munain, Orbaiz,
Llorente, etc. sigan el ejemplo de Txutxi, Fidel, Iribar,… Esa es
nuestra diferencia. Por esos somos nosotros. A que todo sea así, a que
nuestro equipo sea así; y a que este sea mi equipo, contribuyó en
primera persona y como ejemplo más representativo Jesús Aranguren
Merino.
Descanse en paz, y un abrazo muy fuerte para sus familiares.
Presidente de la Peña Athletic-Sestaotarra
Vicente del Moral
22 de marzo de 2011
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